Hace no mucho tiempo que quería hablarles, escribirles de uno de los defensores del buen gusto y las grandes melodías que tiene el Alto Valle: el Negro Brooklyn y su alter ego: Adhikari.
El Negro o el Brooklyn.
Eternamente joven, pagado de si mismo y mas neuquino que la Torre Talero, El Negro formo, moldeo y propulso uno de los proyectos mas movilizadores en la cultura Rock regional : (esa cultura que profesionalmente niegan funcionarios locales que disfrutan de tablas de quesos con vinos regionales en cada encuentro "culturoso" y aman hacerse autorretratos): el combo ADhikari.
Los Adhikari allá por el 95 , 96, se hicieron cargo de una predestinación: Babasonicos deglutía y canibalizaba con su sonido bacanal la comezón que provocaba la textura de Cerati en "Dynamo". Acá en el Alto Valle, esa furia clásica de Pollock tuvo su vanguardia con Adhikari. Asi de grande es el comienzo de Adhikari.
Si se pudiera entender mejor, lo sintetizo en el "sssss-sssss- sssssskraaaa-sssssshhhhkraccccaaaaaaaaannnn" que hace la guitarra de Radiohead en el tema "creep"
Esa textura, ese plasma que estalla en miles de estalactitas que se apelotonan en un vidrio azulado es el Principio de Adhikari
Vestidos de plateado, como si entraran a un microondas, cualquier fanático de Jannes Addiction, o Elvis Costello o Pixies hubiese entregado los molares por estar en ese momento ahí.
De verdad.
Lo que hubieran dado por ver al Baby , en el medio de luces verdes y grises metalizados, haciendo "Te para 3" o ver al Negro gritando : "Adhikari es el estado del Ser Espiritualmente Competente!!!"
Lo que hubieran dado por ir al Ojo Guru, a Mandinga, a la Fabrica, a Quitapenas cuando presentaron Surock, por ir a Catriel a la infame Disco Coyote a ver a los Adhikari compartiendo fechas con Mutilación, la primer banda de death metal que existió en Neuquén
Alá había guardado un tesoro bajo los pies de los neuquinos y había que abrirse paso entre ellos para sacarlo de allí. Pero admitamos lo: somos cómodos. Nos come la cabeza la comodidad. Gordos, con el somier en el alma, no queremos movernos.La comodidad alimentó la división y la subordinación, imposibilitó la democracia, la exploracion , deformó colonialmente la identidad nativa .
Los funcionarios actuales de Cultura y sus científicas áreas no saben de lo que estoy contando.
Me juego toda la colección de Asterix: no deben haber comprado jamas un solo disco de Rock Regional. Ni les importa. Ni les interesa.
Hablarles del Negro Brooklyn y su porfía creativa, como la de todos los rockeros regionales es contar humildemente la historia diminuta, precisa, aparentemente libre, de ellos y sus gentes. Son las vidas un poco impresionistas de los personajes las que iluminan el suelo común en el que se disuelven, desarraigados por esta intromisión cuya violencia no perciben o no saben contrarrestar, y a la que se acomodan como a un nuevo accidente del terreno o un nuevo régimen de lluvias.
Eternamente Jóvenes, Eternamente Adhikari.
En el 99 sacaron "El estado del Ser", por le 2002 el Negro se canso e invento Neurótica. Que era como lo mismo, pero no.
O sea: Elegancia, poderosos acordes, Black Sabbath, Kanishka, The Cure, Fizz y muchas nenas con el pupo al aire.
Esa, al Negro le sale bárbaro.
Hace un año mas o menos, pelo un discazo: Eterno Resplandor. Y hasta se le animo al fotolog, al pure volumen, al my space.
Igual, Adhikari lo habia hecho antes.
El Negro y sus reencarnaciones, a veces mas fuertes, a veces mas punchi punchi, son la novela misma que alguna se deberá escribir sobre el Elefante Blanco que es el rock regional. Una novela "realista" en el sentido de que produce la realidad (en lugar de reproducirla, como hacen los sueños) y la produce justamente porque respeta el surrealismo inscrito en la realidad que describe y en las fuerzas exógenas que la deforman.
El rock regional, a veces ingenuamente, a veces adrede, habla de si mismo y nos cuenta de qué pasta estaban hechos y con qué herramientas los deshicieron.
Los Adhikari en una buena noche se morfan a los Chemical Romance. Los Adhikari son hijos del desierto.
Adhikari nos cuenta del Desierto. En ese Desierto vivían hombres y mujeres para los que el Desierto no era una aventura y para los que no hay tablas de quesos con vinos regionales ni autorretratos en cócteles culturales donde se engendra una versión sectaria, retrógrada, puritana, fanática y estéril de la Cultura y los "Lugares donde se debe hacer".
Los Músicos Regionales recuerdan que en en tiempos de oscuridad, solo se conservan los derechos que se defienden.
POR PABLO FERNANDEZ
PERIODISTA , ROCK &POP,CARTAGO TV,Y MEDIOS DE CADENA 5 .
NOTA EXTRACTADA DE LA REVISTA TELEDIGITAL SET08/ RIO NEGRO Y NEUQUEN
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