Supongamos que un día nos encontramos con varios borradores escritos con posibles letras de canciones. También supongamos que contamos con una voz capaz de leer esas letras entonando algunas melodías. Y que tenemos instrumentos a nuestro alcance, como ser dos guitarras, un bajo y una batería, y que los cuatro se fusionan de manera tal que esos borradores se convierten en un mensaje para ofrecer en público desde algún escenario cualquiera. Supongamos entonces que todo lo anterior se convierta en realidad, y tendremos frente a nosotros a Mandy Debe Morir. ¿Rock? Sí. ¿Metalcore? También. ¿Punk melódico? ¿Por qué no? Estilos que no merecen ser encasillados, MDM vuelca su pasión por la música partiendo desde la amistad entre sus miembros para terminar por transmitir al público el poder de su toque en vivo. Una historia que nació a principios de 2009, que dejó atrás proyectos para dar el salto necesario hacia delante. Un sueño compartido entre Katy (voz y guitarra), Pitu Calavera (bajo), Exe DC (guitarra) y el Monito (batería), quienes emprendieron un viaje sin techo ni fin.