Cuenta la historia que a mediados del vertiginoso año 2000, un grupo de personas, disminuidas mentalmente, se encontraron utilizando la rivera del rió de Quilmes como escenografía, para crear conjuros y maleficios en forma de canción.
Desde aquellos tiempos y con el nombre de PEPAMAJALU, estos personajes pocos queridos por la sociedad, congregan a personas en rituales con forma de recital, con el objetivo de seguir sumando almas descarriadas a esta causa