Una nube de polvo se dispersaba cierto dia, del guenio 18, cuando el canto solitario se entrelazo con una guitarra. Mas humo llevo al plano fisico a melodias y letras, que venian desde Tuamalanpak, el ya conocido pueblo de la galaxia norte. Con el paso del tiempo sus canciones son para llamar a los hongos del mundo. Se especula que quizas la luna entierre sus cadenas cerca del valle donde una cancion resonaba la semana pasada.