La música pop se pega en nuestras cabezas como un chicle. ¿A qué se debe? Hay patrones o fórmulas que se repiten de un tema a otro que son placenteras a la escucha, comercialmente viables y que marcan una moda o estilo.

Pero particularmente, en esta última época, eso es más reconocible y repetido. El músico y productor Patrick Metzger descubrió que unas cuantas canciones pop de estos tiempos compartían secuencias melódicas similares y decidió apodar al fenómeno como 'Millenial Whoop' en un informe para su blog The Pattering.

¿De qué trata esto? Según sus palabras es una secuencia de notas que alterna entre la quinta (con la que generalmente comienza) y tercera nota de una escala mayor. Ambas notas, combinadas con la tónica crean la triada mayor. Sin importar si el ritmo es lento o rápido, el cantante normalmente suele introducir estas notas con un fonema de 'Oh' o un patrón 'Wa-oh-wa-oh' y ahí es donde este amigable recurso comienza a viralizarse como una pandemia.

Este hallazgo, según su descubridor, 'evoca la sensación de que todo estará bien. La secuencia de notas son predecibles, ya que fueron escuchadas antes en otras oportunidades. No hay nada fuera de lo común que pueda representar algo a lo que temer o salirse de una estructura acá. No tenes que aprender las palabras, saber un lenguaje particular o pensar profundamente sobre su significado. Estás es un lugar seguro'.

Quizás cueste estender de qué estamos hablando, pero al escuchar una serie de ejemplos, esto queda más que claro. Y, si bien ahora la tendencia es muy visible, aparentemente se remonta a la década de los 80, iniciada particularmente con los one-hit wonder Baltimora ('Tarzan Boy') y Morris Day and The Time's ('Jungle Boy').